Actualizamos tu cocina para hacerla más práctica, duradera y fácil de mantener. Trabajamos la distribución visible del área de trabajo (zona de cocción, preparación y lavado), y renovamos superficies clave como frentes/“salpicaderos” y suelos para ganar higiene y resistencia. Ponemos especial atención en cortes, encuentros y nivelaciones para que las líneas queden rectas, los remates sean limpios y el conjunto mantenga coherencia estética con el resto de la vivienda.
Nuestro enfoque prioriza la preparación correcta del soporte, la impermeabilización en zonas de agua y el uso de materiales adecuados al uso diario. Alineamos piezas, definimos anchos de junta y cuidamos los sellados perimetrales para evitar filtraciones y facilitar la limpieza. Protegemos las áreas no intervenidas, minimizamos polvo y escombros, y realizamos comprobaciones visuales junto al cliente para validar que el acabado final sea uniforme y funcional desde el primer día.
Levantamiento y planificación del área a renovar, protección de superficies, retirada de revestimientos existentes (si aplica), corrección y nivelación del soporte, colocación de nuevos frentes y suelos, definición de juntas y encuentros, sellados perimetrales y limpieza final del espacio intervenido.
Además, te asesoramos en la elección de materiales y formatos (porcelánicos, cerámicos u otros), el diseño del trazado (vertical, horizontal o en espiga), el ancho y color de juntas para una estética uniforme, y la altura de remate detrás de la zona de cocción y el fregadero. También definimos juntas de dilatación y sellados en puntos críticos para prolongar la vida útil del acabado y te dejamos pautas de limpieza y mantenimiento para conservar el aspecto y la funcionalidad en el uso diario.